domingo, 7 de junio de 2009

Wendy

A lo largo de estos años vividos de situaciones personales, experiencias recientes y lo que me han aportado estos dos años de carrera, he podido constatar eso de que "tú familia no es la que te asignen al nacer sino aquella que te cuida, protege, lucha por ti y por tanto te quiere". Pero realmente lo entendí cuando lo viví.


No te he visto nacer ni tu a mi y quizás no estás registrada en mi libro de familia legalmente, pero lo que significas para mi es mucho más que todo eso. No sé ni si quiera como plasmarlo en palabras. Y es que no importa la distancia ni las circunstancias, siempre estás a mi lado porque así me lo haces sentir. Me has visto crecer, madurar, pasar de niña a mujer, cuando iba cumpliendo mis metas y alcanzando mis sueños. Como ese `pepito grillo siempre en mi cabeza haciendome reflexionar y abriendome los ojos; alumbrandome cuando no veía por donde seguir y en otras ocasiones, algo más importante, dandome el apoyo necesario para alumbrarme yo sola el camino y seguir.


Admiración y orgullo se quedan cortas para ti. Y es que cuando alguien confía tanto en ti solo puedes luchar por no defraudarla. Sigo siendo la niña que conocistes pero también la mujer que me ayudas a crear por mi misma.


Mi madrina y mi mentora de mi pasión por la que cada día sigo luchando y siento verdadera vocación. Porque no sé si seré mejor o peor educadora social pero si se que me gusta y adoro lo que hago y haré.


Quisiera decirte tantísimas cosas y en la mayoría se me encoje el corazón.


Echo de menos no verte casi cada día, las tardes en el patio, la devoradora de tartas de xocolate, esas caras raras, de susto y risa, tus calcetines de colores, tu sonrisa, tus cosquillas y hasta el olor de tu pelo (xi se como huele jij lo reconocería entre mil)


Pero no puedo más que agradecer no sé a que o quién el que estés en mi vida llenandola a cada instante, haciendola especial y sobre todo queriendome de la manera que lo haces.


Me distes las alas y eché a volar, lo que más me gusta es que me las arreglas cuando caigo y todo ello me hace volverlo a intentar. Y quizás lo que me hace más feliz no es que aparecieras hace casi 8 años sino que hoy lo estás! que siempre tienes tiempo para mi, que nunca dejo de sentirte y que eres una pieza imprescindible en mi vida. Te quiero infinito...